
jueves, julio 17, 2008
CRACK

MEDIODÍA

martes, julio 15, 2008
Canción de las noches perdidas
Esta es la canción de las noches perdidasque se canta al filo de la madrugada
con el aguardiente de la despedida,
por eso suena tan desesperada.
Ven a la canción de las noches perdidas
si sabes que todo sabe a casi nada,
a carrera en los leotardos de la vida,
a bola de alcanfor dormida en la almohada…
Y tiene nombre de mujer
como la soledad, como el consuelo
los fugitivos del deber
no encuentran taxi libre para el cielo.
Esta es la canción de las noches perdidas,
lleva un crisantemo ajado en la solapa,
se sube a la cabeza como ciertas bebidas,
se pega a la desilusión como una lapa,
canta la canción de las noches perdidas,
quema como el gas azul de los mecheros,
sirve para echar vinagre en las heridas,
miente como mienten todos los boleros.
Y tiene nombre de mujer
como mi corazón, como tu olvido,
los fugitivos del deber
no tienen más amor que el que han perdido.
Esta es la canción de las noches perdidas
si quieres te la cambio por un rato en tu cama,
hierve como el ruedo en tardes de corrida,
va como los besos en los telegramas.
Y tiene nombre de mujer
como la libertad, como la nieve,
los fujitivos del deber
cogen su maldición y se la beben
lunes, julio 14, 2008
Danza macabra

y lo siento todo dentro de mí
Relámpagos que como látigos
restallan en la piel sudorosa, lasciva, lóbrega
de espíritus y demonios danzarines
que en círculos aúllan y vomitan
carcajadas de maníaca exaltación.
Relámpagos a los que contesta
el divino trueno de tus platos
y a este trueno el trueno de nuestros corazones anoréxicos
embalsamados en evasión y hastío.
Bésame
Me estoy bañando
Me sumerjo en el no ser lo que soy
de lunes a viernes
y de tanto baño se me arrugan las responsabilidades
y se me vuelven los ojos
hacia el estallido de mi cerebro.
En mis pies habita tu espíritu de humo y flashes, Musa
Chapotean sin cesar en una tina de Ballantines y Red Bull.
Agua fresca está entrando en mí
Amor
Borboteante galopa la sangre desbocada por las venas,
efervescente de ese polvo de hadas que ayuda a volar
y nos impregna la llave de olor a sal de fruta
Tu voz es como un canto
que me lleva en un mundo de agua y poesía
donde el tiempo y el espacio no existan
Donde libre del peso de mis neuronas
flote por sobre las vibraciones de los altavoces
las corduras empapadas en alcohol que se rompen y los humos que se espiran,
haciéndome uno más de tus monster children
nacidos de tu Caos musical que nos remueve
las dopaminas y nos obliga a agitarnos sin descanso
en las ruidosas sombras.
Sé que me lo das, sé que me lo das
y lo siento todo dentro de tu VOZ
De tus siervos el cabriolear no decae, y hasta la frontera de la alborada
se avivan y extienden por tu reino fuegos avernos,
única luz para los que hemos renegado del color blanco.
Recibe en nuestra danza endiablada
Nuestro agradecimiento y reverencia
Ahuyenta con tu voz cada finde al fantasma gris del horror vacui
Catapúltanos al paraíso artificial desde donde a la insatisfacción no se la oye quejarse
Sea tuya mi alma. Sé tú, Mae, por siempre bendita y alabada
Bésame todo el cuerpo
Haz que el tiempo y el espacio no existan
y que nuestros cuerpos sean como el arbusto
y las hojas
en armonía con el AMOR.
lunes, junio 30, 2008
Aquella noche me recibió, como de costumbre, con sus características sonrisa cínica y dulce voz, cuyo tono de retintín advierte de corrupción y astucia a los oídos más sagaces. Iba acompañado por su amigo de orgías, W, y por un alemán al que no tardé en echar el ojo. No sólo fue su altura soberbia lo que me cautivó de él, sino también la tonalidad rubia de su pelo y el gesto simpático, risueño, inocente, que imperaba en su semblante y que tan raras veces se encuentra en estos submundos libertinos de un modo natural. Tanto fue así que después de unos escasos minutos de conversación con los dos señores y el chico alemán conseguí arrebatarle el botín de las manos a W, que esa noche -como tantas otras- se quedó nuevamente a pan y agua.
El flemático de W no sólo no se molestó por quedarse sin presa, sino que además ofreció gustoso su casa para guarecernos allí hasta el amanecer. No obstante, y reflexionando bien, no creo que este comportamiento se debiera a la flema sino más bien al interés egoísta de satisfacer determinados gustos sexuales de los cuales tengo ciertas sospechosas por algunos indicios que he observado e interpretado. En la casa del caballero, de unos treinta y nueve años, me acomodo en un sofá, dejándome caer lánguidamente sobre el alemán, que tiene veinticuatro años, y mirando fijamente a H, que se encuentra en un sofá enfrente de mí con W a su lado. Los tres se fuman un porro (a mí no me gustan las drogas naturales, sólo las de laboratorio) y, viendo que el alemán y yo cada vez congeniamos más, W se va del salón para dormir en un cuarto contiguo... El mismo cuarto donde hace tiempo quise hacer un trío con él y con H y se marchó igualmente, pero al salón esa vez. Esto me lleva a pensar que debe de haber en la pared que separa el salón del dormitorio algún tipo de agujero o de mecanismo que permite la visión a quien se pone a un lado del muro, y que el mayor disfrute de W no se lo proporciona el tacto sino la vista. W cierra la puerta, pero H, más astuto, no nos quiere dejar intimidad y se queda.
Un poco más tranquilo sin la presencia algo molesta de W, me acomodo más impúdicamente en el regazo del alemán y me dejo acariciar por él; primero, mi pelo negro de andaluz que tanto le fascina como ario; luego, los brazos y el pecho, el vientre. H conversa vivamente conmigo sobre si la televisión debe educar a la chusma o tan sólo entretenerla, pero mientras tanto no pierde el tiempo y masajea mis piernas cada vez más abiertas y desliza sus expertas manos hacia los muslos, abriéndose paso dentro del pantalón pirata. Cuando las perneras ya no se pueden arremangar más, el alemán y H se miran lúbricamente, relamiéndose de gusto por lo que ambos tienen entre las manos, y yo hago una interrogación retórica:
- Uy, ya no se pueden arremangar más estos pantalones... Habrá que quitárselos, ¿no?
H nos conduce al alemán y a mí a otro dormitorio de la casa, donde muy pronto nos quedamos sin ropa y formamos con nuestros cuerpos una serie de cuadros, bastante aburridos por cierto porque se quedan todos en preliminares debido a la carencia de condones. Con tres relámpagos níveos se rasga la alborada y la noche deja paso al día como la tormenta a la calma.
El egoísta de H pierde toda su cortesía y se echa a dormir ante nosotros, invitándonos sutilmente con este gesto a tomar el portante e irnos a tomar viento. Le obedecemos: nos vestimos y vamos hasta la casa del alemán, un encantador y bohemio piso de estudiantes Erasmus con una cocina invadida de cacharros sucios, un salón desordenado y unos dormitorios alfombrados de papelotes, revistas, etc. No entraba en una casa así desde mi brevísimo encuentro con el hombre de rojo, y ese mismo recuerdo hizo aquella atmósfera más encantadora. Soltamos todas nuestras ropas sobre unos apuntes de la carrera de Informática y nos echamos a dormir, muy abrazados el uno contra el otro a pesar de la temperatura.
A veces, desvelados por el calor, nos despertábamos y cambiábamos de postura, no sin antes mirarnos a los ojos, sonreírnos y lamernos el sudor de nuestras caras a la manera en que se besan los leones. Su pelo rubio, húmedo de transpiración, lucía ambarino.
Era un calor agradable...
domingo, junio 22, 2008
¿Sevilla no es moderna?
VIERNES
24:00 - 03:00 Flamingo Lounge (Paseo de Cristóbal Colón, 4)
03:00 - 07:00 Fiesta Lola Summer (Terraza Priscilla. Plaza de Chapina, s/n)
07:00 - 24:00 Fiestas privadas
SÁBADO:
24:00 - O3:00 Sesión de DJ Stereofan en Utopía (Calle Barco s/n)
03:00 - 08:00 Sesión de The Mae en Ítaca (Calle Amor de Dios, 31) o Domm Disco hasta las 09:00 (Avda. Kansas City, Polígono Calonge, Edificio Vilaser)
08:30 - 14:00 Wave (Avenida de la Prensa, 33. Polígono Carretera Amarilla)
14:00 - 24:00 Fiestas privadas
DOMINGO
24:00 - 01:30 Flamingo Lounge (Paseo de Cristóbal Colón, 4)
01:30 - 03:00 Moma (Calle Julio César, 3)
03:00 - 08:00 Sesión de The Mae en Ítaca (Calle Amor de Dios, 31) o Domm Disco hasta las 09:00 (Avda. Kansas City, Polígono Calonge, Edificio Vilaser)
08:30 - 14:00 Domm Matinal (Sala Salvation. Calle Calcio, 6. Polígono Calonge)
15:00 - 19:00 Wave (Avenida de la Prensa, 33. Polígono Carretera Amarilla)
20:00/22:00 - 03:00 Fiestas en la Expo: Fiesta Sunset (Sala Sublime. Calle Matemático Rey Pastor y Castro, s/n), Fiesta Planeta Coneja y Fiesta Infamia Fluor (Avda. Marie Curie, s/n)
LUNES
03:00 - 08:00 Domm Disco (Avda. Kansas City, Polígono Calonge, Edificio Vilaser)
martes, junio 03, 2008
El Evangelio de los gatos: nuestro Génesis
Sin embargo, de la Noche nació otro ente. Aquel domingo a la hora del reafter, terminada completamente la fiesta, la resaca de Yahvé hizo vibrar la noche y de ésta nació Yanguas, nuestro Dios primigenio y demiurgo. El dios Yanguas movió sus divinos dedos sobre su mesa de mezclas y la música inundó la Noche y le dio forma a ésta, dando lugar a un nuevo universo totalmente separado del mundo asociado al Día y poblado de innumerables espíritus. Cuando toda la creación estuvo completada al final de la sesión, el dios Yanguas compuso un tema especial con sus platos de DJ y al ritmo de esta nueva música fue creada Weekend, un paraíso terrenal que en nada tenía que envidiar al Edén, paraíso en el que habitarían todas las criaturas nacidas de su música. Sin embargo, el dios Yanguas no tenía suficiente con el mundo que había creado y con todos los espíritus que lo poblaban. Su profunda soledad le hizo llevar a cabo su más grandiosa creación, la compañera divina con la que se uniría para completar la Creación y llenar de vida Weekend: la diosa Mae...
CONTINUARÁ...
jueves, mayo 29, 2008
Déjame que te quite la armadura de orgullo y de falsa fortaleza. Déjame lamer tus heridas hasta curarlas. Dime dónde estás para volar hasta el pie de tu cama, y allí velar tu sueño, acariciar tu pelo.
Ya estoy viejo para seguir en el País de Nunca Jamás. Te lo prometo. Ahora sólo quiero regresar a casa, contigo, y beberme el color de tus ojos. Dame la medicina que tanta falta sabes que me hace, y déjate querer y quiéreme.
La guerra de desgaste ha llegado a su fin, ****; ya no hay nada más que destrozar. Hagamos la paz, y a partir de este caos volvamos a crear el mundo de nuevo, según el mundo que tenemos los dos todavía en nuestros corazones.
Te quiero, ****, y tú todavía me sigues queriendo.
Recital en femenino plural, en El Perro Andaluz


martes, mayo 27, 2008
viernes, mayo 23, 2008
Ayer por la tarde mi esposo se puso a hablar de su ex-novio, un profesional de la moda y el estilismo que poseía y posee unas extraordinarias sensibilidad e intuición para detectar nuevas tendencias y hacerse con ropa de lo más exclusiva. Me contó de aquellos años dorados, en que su novio lo vestía de arriba a abajo con prendas de no menos de doscientos euros cada una, por insignificantes que fueran, y lo tenía como a un duque, rodeado de lujo y sofisticación. Yo sonreía y asentía, pero por dentro se me clavaban alfileres. No es que sintiera celos contra aquel ex-novio suyo, puesto que resulta ridículo inquietarse por unos hechos perfectivos, por un pasado ya acabado en el pasado. Sentí rabia pero hacia mí mismo y mi austera situación económica actual, que no me permite ningún derroche. Deseé profundamente poder vestir a mi consorte con ropa aún más cara que la que le regalaba su ex-novio y ofrecerle los perfumes, complementos y accesorios más raros y lujosos que encontrar se puedan en este país, pero la conciencia me recordó que a esas alturas de la semana ya no tenía dinero ni para un café y el desolador abismo entre la realidad y el deseo se abatió sobre mí como cruces de navajas.
Supongo que, del mismo modo que me duele no poder darle a mi esposo todos los lujos que se merece y que -me he dado cuenta- le hacían tan feliz, él, en un ámbito diferente, no quiere oír narraciones sobre mis triunfos pasados porque le molesta que yo no los haya ganado gracias a él, como también creo que le molesta sentirse incapaz de ofrecerme esas experiencias y esas coronas impías que son mi orgullo y mi obra. Ahora sí que podré cumplir felizmente con la norma de no contar glorias pasadas porque ya me he dado cuenta de su razón: es doloroso ser consciente de que, por mucho que quieras a alguien, hay cosas que no puedes hacer por él, ya sea por motivos económicos o morales.
No me cuesta ningún esfuerzo conseguir dinero para hacer de mi marido un sultán y tenerlo de fiesta y derroche durante todo un mes si yo quisiera; de hecho, poco antes de conocer a mi marido hice una fortuna inmensa la cual dilapidé por completo en el periodo post-rojo que Míster CNX ha dado en llamar la "overdose night" y yo "el corto finde de la anarquía". Pero mi marido por desgracia discrepa con el pragmatismo maquiavélico y con el lema "El fin justifica los medios", por lo que le repugna el dinero mancillado que yo tan abundantemente sé conseguir en actividades tan escasamente aseadas. Mi esposo acepta muy a regañadientes mis diversiones libertinas, pero de ahí a sacar dinero de ellas hay un límite que para él debe ser infranqueable. Si no fuera por estas pequeñas rarezas suyas, saldría ahora mismo volando hasta tantas y tantas casas principales y clandestinas que conozco a recoger de mano de mis viejos camaradas libertinos algunas "ayudas" ofrecidas a cambio de ofrecer algunos insignificantes servicios, de acuerdo con el principio del apoyo mutuo que ya he comentado en anteriores ocasiones. Todo con tal de que a mi marido no le falte ni gloria bendita y la gente se humille a su paso por las calles de Sevilla.
En lugar de ese dinero tan fácil, rápido y divertido de conseguir tendré que ponerme a trabajar en las cosas a las que se dedican los mortales de mi edad y soportar que me pisen, exploten, enajenen y alienen en lugar de vivir del apoyo mutuo y estar al margen del trabajo, considerado en la mayoría de sus formas como una deshonra y un motivo de desprecio por las camisas más viejas del libertinaje. De todos modos no me importa porque no me hace falta trabajar para vivir cómodamente, y todo lo que gane lo invertiré en mi marido. Se lo merece.
miércoles, mayo 21, 2008
Midnight Minifest: por fin EPT llega a Sevilla
Finalmente llega a Sevilla, si bien con un retraso de casi cinco años -como todo en esta ciudad-, el modo más vanguardista de vivir y entender el mundo, la cultura, las artes y sobre todo la noche. Se trata de ese movimiento heterogéneo, incoherente y desestructurante que todos intentamos calificar como podemos con el apelativo de "moderneo" o el más genérico de "lo moderno", y que tras tantos años de espera se ha materializado en nuestra ciudad con la celebración el pasado sábado del Midnight Minifest, evento lúdico-cultural que ya nadie duda en calificar como "el En Plan Travesti sevillano".Evitando faltar al rigor de los términos, habría que recalcar que lo que se llama "moderneo" y "modernidad" no es otra cosa que el conjunto de manifestaciones artísticas, culturales y sociales que trae consigo la Posmodernidad, época histórica que nos está tocando vivir y al que corresponde el paradigma epistemológico del Postestructuralismo. Si la época del Renacimiento es causa y consecuencia de la visión humanista del mundo, del hombre y de la interacción de estos dos entes, la Posmodernidad en que estamos insertos es observada y configurada desde el enfoque postestructuralista.
Midnight Minifest SÍ ha demostrado ser una fiesta auténticamente vanguardista, acorde con los tiempos que corren y adoptando una postura y unos planteamientos claramente posmodernos.
Puntos a favor
- Midnight Minifest se autoproclama una fiesta integradora de las más diversas vanguardias culturales y artísticas. Esto se traduce en un público muy variopinto, muy alejado de la uniformidad sachera y dommera y absolutamente transgresor y rebelde en su vestimenta y actitud. La clave se halla en que la fiesta no ha sido concebida como un rígido proceso unidireccional en el que unos artistas (DJs, cantantes, músicos) emiten un mensaje artístico que es recibido indolentemente por el público-masa; se da un proceso de retroalimentación donde los asistentes a la fiesta forman parte activa del show. El espectáculo no está en el escenario sino en toda la Sala Obbio, y de ese modo podemos encontrar en la pista de baile los looks más extravagantes, las sexualidades más ambiguas y las actitudes más auténticamente creativas y cool.
- El travestismo deja de ser una categoría definitoria, puntual, y se convierte en una cualidad, un continuum. Se rompe con la definición exacta de lo que es "un travesti" -un hombre, presumiblemente homosexual, que se disfraza de mujer heterosexual-, dado que la posmodernidad ha relativizado y desmantelado los conceptos de hombre, mujer, homo y hetero; en su lugar queda el sentido de "lo travesti", un continuum en el que todos, no ya como hombres o como mujeres sino como identidades transgénero, podemos participar con sólo cuestionar nuestro rol de género y nuestra sexualidad. Ya no se intenta "imitar a una mujer heterosexual", que al fin y al cabo es una identidad vacía, sino ser algo que ni es hombre ni mujer, ni gay ni hetero. Con la posmodernidad, por ejemplo, una mujer puede ser travesti como las chicas de la Trisexual band (juego neobarroco de rizar el rizo: una mujer se viste de hombre que se viste de mujer), o un hombre puede llevar falda y a la vez tener barba y carecer de pecho. Se trata de romper con el género y no adoptar otro, y en Midnight Minifest se ha conseguido.
- Las canciones de la Trisexual band y de Les Ole tienen letras sarcásticas y cínicas, ultrajadoras de conceptos omnipresentes en el mundo de la música como por ejemplo el amor. Abundan la obcenidad, el escándalo y el relativismo moral como reflejo del desencanto posmoderno ante todos los valores del progreso humano, y las alusiones a la realidad social no son críticas sino simples burlas soeces llenas de escepticismo ante todo, como manifestación del lema post-punk "No future". Compárese esta actitud indudablemente posmoderna con las letras desbordantes de amor apasionado del pop comercial de Sacha o del house.
- Midnight Minifest ha encontrado magistralmente el punto de inflexión entre dos corrientes aparentemente distintas pero muy similares: "lo moderno" y "lo gótico". La estética gótica-siniestra, heredera directa del punk (último estertor de la Modernidad) y entendible como una evolución del postpunk, es una de las primeras vanguardias de la Posmodernidad y, lejos de considerársela trasnochada, hay que apostar por sus más recientes reinvenciones y crear un espacio de puesta en común entre "lo moderno" y "lo gótico" para el enriquecimiento mutuo.
- Los dos grupos actuaron uno detrás de otro, sin ningún intermedio, e interpretaron cada uno demasiadas canciones que el público tuvo que aguantar de pie durante tres horas o más. Esto hizo que la gente a mitad del espectáculo estuviera quemada y no disfrutara verdaderamente de la propuesta musical. Para colmo, después de la Trisexual band y Les Ole se subieron al escenario a cantar dos góticos a modo de teloneros que no le interesaban a nadie, y la sala se vació en cuestión de segundos. La gente estaba tan saturada que no se quedó a bailar las sesiones que pincharon DJ Stereofan y DJ Manapan, y que constituían la atracción estrella. La próxima vez se ruega un menor número de canciones por cada grupo y amplios intermedios entre uno y otro, para que el público estire las piernas y los DJs puedan lucirse, y por supuesto nada de sorpresas en el programa y de pequeñas estrellitas que nadie quiere ver.
- La presentadora de la fiesta, Angelita la Perversa, estaba totalmente fuera de lugar: no había manera de entender qué pintaba allí. En una fiesta claramente punk, trash, camp... resumiendo, "asquerosa" como diría DJ Mae, está absolutamente descontextualizado el papel que interpreta Angelita la Perversa de señorita elegante, sofisticada, glamourosa y pija-nueva rica. Las gracias de Angelita cayeron como piedras en los riñones a los asistentes, y no porque no fueran divertidas -que efectivamente no lo eran-, sino porque no pegaban con el lugar ni con la situación. Angelita hace bien su papel en Isbiliyya, en Chueca durante el Orgullo o en la Freedom, pero su adhesión de última hora a la vanguardia no convence a nadie. Incluso Osario pegaría más presentando la Midnight Minifest; al menos ella tiene más en común con Divine que Angelita.
domingo, mayo 18, 2008
lunes, mayo 12, 2008
Tragedia
Hoy he vivido una tragedia, y como suele suceder con las tragedias más crueles de la vida real, la he vivido en medio de una fiesta. Ha sido en la fiesta Planeta Coneja donde, entre el humo y la ketamina, has hecho tu fulminante aparición como Cristo cuando descendió a los infiernos. Tú, que has sido mi novio, mi amante, quien más he querido y quiero, bajaste hasta el Averno y me hiciste un daño irreparable con la luz con la que te rodeo. Tanto daño que en ese momento perdí la cuarta de mis siete vidas. Ya sólo me quedan tres. Mientras agonizaba no dejaba de mirarte.
No podía parar de mirarte.
Y lo sabes.
Me alegré de verte feliz, por fin libre del peso con el que el Destino me ha cargado las espaldas y que, de haber seguido a mi lado, te habría arrastrado también a ti hacia el abismo. Estabas muy bien acompañado por ese hombre, treinta y tantos creo que tiene. Ese hombre que, con sus más y sus menos, sé que va a ser capaz de hacerte feliz. Antes de la medianoche... antes de que Javier Gato se convirtiera por arte de magia en pura basura... salí a hurtadillas de Planeta Coneja rumbo a mi casa. A oscuras.
Cruzando el puente de la Barqueta la voz del Guadalquivir, negro y espeso como la pez, me susurró. Me agarré un instante a la barandilla y observé el agua fijamente, para oír mejor sus cantos seductores de sirena que me persuadían de zambullirme en ella y fundirme en su negrura, de perder las tres patéticas vidas que me quedan, de acabar con todo. Pero no, todavía no ha llegado el momento: el Destino se tiene que cumplir. Como Antígona, aún tengo que sufrir mi culpabilidad ineludible, mi incapacidad de hacer el bien sin a la vez hacer mucho mal, un poco más. Continué caminando hacia casa, con una canción en la cabeza y una frase repetitiva: "Te amo, ****".
****, sólo te pido un favor antes de que sea demasiado tarde. Llévate la alegría desbordada que me explotaba en una sonrisa cada vez que miraba tus preciosos ojos. Llévate mis estremecimientos cada vez que besaba tus labios, mis ganas de llorar de felicidad cada vez que me besabas la cintura y llegabas al orgasmo dentro de mí. Quédatelo y guárdalo bien antes de que se corrompa lo único bueno que aún poseo, quédatelo y vete sin volver la vista atrás: todo lo restante está ya podrido.
Es la única manera de amarte que me queda: ponerte a salvo con lo más preciado que tengo y evitar que te salpique la mierda ni por un instante más. Yo, entre tanto, te observaré escondido en la oscuridad y me autoinflingiré heridas con el recuerdo de lo que fue y pudo haber sido si el Destino no existiera.
Te amo, ****.
Nao sei parar de te olhar
viernes, mayo 09, 2008
El psicoanalista
Tras él, incrustado en la pared,
Freud ejerce su magisterio en blanco y negro.
Entre nosotros dos reposa un libro de Lacan.
Pero cuando el psicoanalista apoya su fina barbilla sobre sus dedos
y su encrespada melena rubia queda electrizada en el aire,
me quedo a solas
con sus ojos azules que cortan y clavan astillas de hielo.
Solo ante el acecho de la mirada fiera, amenazadora, azul,
de un león del Ártico.
viernes, abril 18, 2008
DJ MAE, "Planeta coneja" (texto poético)
De izquierda a derecha: DJ MAE, Felipe Vivas y DJ Yanguas, organizadores de la fiesta PLANETA CONEJA"Planeta Coneja es la fiesta de la magia y de los hechizos.
Sueños y anhelos de mujer, de mariquitas con mucho tiempo libre
y de future-gays en general.
La gran fiesta de juventud con las últimas tendencias
de hace dos años,
la gran fiesta de pacotilla,
de la pretensión máxima
y del quiero y no puedo al estilo mini extreme makeover,
o en su defecto mini cambio radicals.
El trance y el tribal más desfasados y los éxitos que no sirven
para Máxima FM.
Virilidad musical, mucho memory lane
y nada de guest DJ's.
Mujeres altas de Los Ángeles y travestis malas.
Fofis y viejunos.
Hijos adoptados de un dios menor, ju.0guetes rotos
y amigas de Dorothy.
Perros, muflonas, gallináceas,pájaras pintas,
baboon boys y por supuesto todo tipo de conejas y marsupialas.
Visuales, lásers, luces, sonidos y animación
de última generación en 1983.
Diseño gráfico como el del Sónar visto a través
de los ojos de una moderna
-eso cree ella-
de provincias.
Merchandise ficticio, inventado o simplemente de mentira.
Amigas y enemigas evolucionando y haciendo dirty dancings al unísono.
Sorpresas que no existen.
Víctimas
de críticas
poco imaginativas
vertidas
por talibanes de mierda
e incluso un poco de caca.
Una simple reunión de amigas que se divierten de manera sana y que no quieren
hacer daño a nadie, sólo vivir la vida,
a ser posible en una llanura,
en la puerta del MediaMarkt
o en las estepas rusas rodeadas vivas de galgos,
de alguna comadreja musical y de un rude boy.
Loco
Loco
Loco
Loco
Loco
lunes, abril 14, 2008
Lunes Santo
El Duque es un hombre de treinta años, alto, rubio y con la cara más hermosa de toda Sevilla; a esto hay que añadir que las formas de su cuerpo están tan prodigiosamente trabajadas músculo a músculo que hasta el mismo Marte sentiría envidia de él. Sus virtudes físicas van unidas a su brillantez intelectual (habla cuatro idiomas con extraordinaria fluidez y tiene terminadas varias carreras) y a su exquisita educación y saber estar. Todas estas cualidades físicas e intelectuales, sin embargo, no van acompañadas desgraciadamente por otras cualidades morales igualmente sorprendentes: el Duque es un hombre tremendamente egoísta y frío, incapaz de sentir la menor empatía por el prójimo y aficionado a las diversiones crueles y al placer que sólo se obtiene paladeando la desgracia ajena. Estas pasiones tan extravagantes fueron precisamente la causa de su caída en desgracia desde que, hace unos meses, su novio lo abandonó tras más de seis años de relación y una innumerable lista de humillaciones, abusos y maltratos que la necesidad le había obligado a soportar estoicamente hasta que mejores ofertas lo impulsaron a emprender el vuelo. A raíz de la separación hemos notado al Duque más melancólico que de costumbre, infinitamente más cínico y especialmente más absorbido por el alcohol y la lujuria, gracias a los cuales es capaz de superar -si bien insuficientemente- la desgarradora soledad que le atormenta.Nos depertamos el Lunes Santo a mediodía, y sin perder tiempo Canario y yo nos subimos al coche del Duque mientras Míster CNX devolvía a I a su casa. En el camino al cortijo del Duque nos paramos a recoger al que sería el invitado del día, un refinado estudiante de Derecho, de unos veinte años de edad, al que llamaré B. Al contrario que míster CNX, que sólo admite en su harén a la peor chusma poligonera, analfabeta y calorra que encontrar se pueda, el Duque escoge siempre como amantes a chicos jóvenes que destacan por su exquisita educación y por sus prodigiosas aptitudes intelectuales: como buen aristócrata, siente un profundo desprecio por la plebe que en absoluto disminuye en el ámbito sexual.
A las dos y media de la tarde nos encontrábamos reunidos los cinco en el gran salón de la casa del Duque. Se nos sirvió un almuerzo rápido para no postergar demasiado los verdaderos encantos de la velada, al que siguieron unas cuantas copas con las que estimular nuestros sentidos, los cuales iban a ser fuertemente avivados a continuación. El Duque, apoyado en B, nos hizo pasar a un segundo salón más amplio y apenas provisto de muebles, donde pendían de las paredes a modo de macabros ornamentos artilugios como látigos, cilicios, disciplinas, vergajos y varas. Nuestro anfitrión ordenó a su amante que nos armase a cada uno con un flagelo y acto seguido, después de habernos dispuesto en círculo, se colocó en medio de éste y tomó pomposamente la palabra:
- Caballeros, estamos a Lunes Santo y ya ni siquiera queda una semana para Pascua: ni que decir tiene que se hace más que necesaria una buena penitencia...
- ¡Cómo! ¿Ese es el único argumento que se te ocurre? -le pregunto entre risas; actualmente el Duque me permite tutearlo y llamarlo por su nombre, pero hace no mucho tiempo estaba obligado a dirigirme a él como "Excelencia"- Estoy seguro de que puedes justificar mejor el leitmotiv de la fiesta de hoy.
- Sin duda, Gato, es que no me has dejado terminar... Iba a decir que nosotros, los libertinos, en nuestra celebración de una Semana Santa un tanto peculiar, vamos a utilizar los mismos instrumentos que usa la chusma de la España más profunda, pero con una filosofía distinta; si ellos manejan el látigo con el fin de mortificar las carnes, nosotros vamos a utilizarlo para corromperla y despertar en ella los instintos más bajos y las pasiones más bestiales. Caballeros, la vida es una senda de espinos y cardos, y el látigo nos ayuda a recordárnoslo a unos como a otros; no obstante, en el camino de la virtud y la devoción estos espinos producen un dolor jamás recompensado, mientras que en el camino del vicio y el libertinaje después de las espinas florecen las rosas, y las viejas heridas son pronto coronadas con mirtos y laureles. ¡Hacedme caso, amigos, azotaos! ¡Sin miedo al dolor, ya veréis cómo lo gozáis luego!
Concluida la peroratio, el Duque nos ordena que nos desnudemos completamente y comienza a flagelar lentamente pero con dureza a B, que a su vez fustiga a Canario. Éste, por su parte, me propina en la espalda unos golpes cada vez más fuertes que encienden en mí un vigor asombroso, el cual descargo en las espaldas de míster CNX que para cerrar el círculo azota sin piedad al Duque. Se conviene en una cantidad de sesenta azotes, pero al décimo o decimoquinto ya empiezo a sentir que mi espalda arde. Sin embargo, se trata de un ardor nada desagradable; al contrario, una vez disipadas las fuertes impresiones de los primeros impactos que marcan la carne el dolor se metamorfosea lentamente, casi imperceptiblemente, en un estímulo que despierta los nervios electrizándolos y empujándolos a las sensaciones más voluptuosas que se puedan imaginar. Estas descargas de goce inenarrable saturan al individuo fustigado de una fuerza animal desbocada, que potencia todos sus sentidos y lo catapulta a un estado de plenitud, de locura báquica, y entonces el ser, conectado totalmente con la naturaleza, se complace en la crueldad, el derramamiento de sangre y el olvido de todo lo que nuestra cultura nos inculca. Los golpes del bribón de Canario sobre mis espaldas son cada vez más fuertes, pero ya no padezco dolor: todos mis sentidos están borrachos de sangre y sólo buscan alguna válvula de escape para explotar, cosa que les puedo proporcionar parcialmente desgarrando con mi flagelo la bronceada y lisa espalda de Mister CNX.
- Ufff, Gatito, te estás animando -jadea mister CNX, retorciéndose de lo que ya no es dolor, sino gusto. El Duque se dirige a mí:
- Dale Gato, dale fuerte al perro, que no quiero que tenga conmigo ninguna compasión... y tú, Canario, azota bien a esta mala puta hasta hacerla sangrar, que de lo contrario no sabe ni coger el flagelo.
- ¡Ah, sí! -grito yo también, completamente fuera de mí- ¡Sí, hijo de perra, hazme daño! ¿Y el culo? ¿Por qué lo perdonas? ¡Destrózame las nalgas, cabrón! ¡Déjalas empapadas en sangre o voy a ser yo el que te dé fuerte, pero en la cara!
Canario obedece al instante y sin parar de insultarme con las expresiones más groseras y humillantes -precisamente las que a mí me encienden- comienza a golpear mis nalgas con una dureza atroz que en poco tiempo hace saltar la sangre. Las gotas calientes caen ligeramente hasta mojar mis testículos e ingles, y de ahí recorren mis muslos. Caliente como una bestia, sintiéndome en ese momento encantado de ser el más puerco de todos los cerdos, el joven más corrompido de toda Sevilla, propino un azote tan brutal a mister CNX que le dejo en los riñones una marca prodigiosa, la cual en cuestión de segundos se convierte en un torrente escarlata. Unos cuantos golpes más y la espalda de míster CNX queda irreconocible; si no me encontrase en ese instante transportado a una dimensión más allá del dolor, del Bien y del Mal, me daría miedo pensar en qué estado se encuentran mis lomos y mi culo, dado que por mis muslos descienden también ríos de púrpura. La sala se halla invadida por el aroma exquisito, suculento de la sangre, que nos tiene a todos con los miembros erectos y espumeantes... No sé cómo ni cuándo recupero la conciencia, porque es míster CNX quien tiene que agarrarme el brazo y abofetearme para indicar que ya nos hemos dado los sesenta azotes acordados. El Duque, masajeándose los pectorales y los genitales con su propia sangre y relamiendo la espalda y el ano de B, toma la palabra totalmente fuera de sí:
- ¡Señores, dejad de usar los flagelos, con esta masacre ya hemos honrado lo bastante a Marte! ¡Ahora usad las pollas, y que Venus nos corone con sus mirtos!
Nada más lejos de la realidad: después de haber sido el cuerpo tan violentamente conmocionado, éste queda en un estado de sensibilidad mucho más agudo a la hora de percibir todos y cada uno de los detalles de la lubricidad. Sin acabar su recomendación, el Duque agarra del pelo a B y lo obliga a ponerse casi en cuclillas para acto seguido clavar su potente miembro hasta los testículos en el culo estrechísimo y maltratado que se le presenta. B, en la postura en que se ve forzado a mantenerse, encuentra un apoyo en las caderas de Canario, que a cuatro patas ofrece unas nalgas soberbias pero igualmente desolladas, celosas guardianas de una madriguera en la que se han cobijado no pocas serpientes. Por su parte,míster CNX me agarra furioso por las caderas y me devuelve sin ningún miramiento todo el maltrato que hace unos minutos le he infligido: poniéndome a cuatro patas frente a Canario, me exige que nos comamos las bocas mientras él me viola impetuosamente y amasa con refinamiento cruel mis nalgas, desgarradas en cien partes. El intenso placer que nos provocan tantas sensaciones diferentes nos hace perder semen en muy poco tiempo: el Duque, Míster CNX y B descargan hasta la última gota de su esperma en el fondo de los culos donde han enterrados sus vergas, pero Canario y yo, con las nuestras libres, liberamos nuestra leche como nunca antes en nuestra vida.
Los cinco, sin fuerzas, apenas sí logramos regresar al salón para caer estruendosamente sobre la alfombra y quedarnos dormidos ante la chimenea. El Duque nos ruega que a la mañana siguiente nadie regrese a su casa hasta no haber recibido los cuidados de su médico, y Canario aprovecha para anunciar que esta odisea descomunal, que había empezado como una simple rave en el Charco de la Pava, se va a prolongar un día más.
La sangre se va secando, produciendo escozores, a la luz temblorosa del fuego. Todos dormimos, como leones.
lunes, marzo 31, 2008
Duelo poético AMOR-ODIO en El Perro Andaluz
He salido de la depresión gracias a algo que nunca falla: lo que le daban a la Celestina los médicos de su tierra, cuando tenía mejores dientes. El sexo lo cura todo: cuando uno se catapulta a un torbellino imparable de hombres, de erecciones, de semen disparado, de frenesí ninfomaníaco, resulta imposible detenerse a considerar siquiera si se tienen motivos para ser infeliz: el ardor del deseo quema todo razonamiento existencialista y disuelve todas las amarguras, consume toda reflexión como combustible para producir una energía desbordante de la que una vez que uno se alimenta ya no puede dejar de paladear. Tras una noche de viernes en que visité con dos amigas un prostíbulo de chaperos, un cabaret y una calle de prostitutas, el sábado y el domingo me los pasé entre los brazos de siete hombres, quizás algunos más, a los que me entregué sin el menor pudor ni la más mínima fatiga: mi vigor aumentaba cuanto más semen conseguía arrebatar de los miembros de todos estos hombres, de entre 23 y 31 años. Ni siquiera ahora mismo, lunes, me encuentro satisfecho tras tanto puterío y desenfreno; en estos momentos me apetece quedar con otro hombre, o mejor con dos, o quizá tres, pero no uno detrás de otro sino a la vez. Me siento ahora mismo capaz de dar placer a ocho hombres a la vez, de albergar sus ocho pollas en ocho rincones de mi cuerpo y hacerlos explotar uno a uno hasta quedar completamente empapado, ciego de semen. O, en el caso de que fueran más de ocho apoyarme sobre un sofá o una cama, dándoles la espalda, e ir recibiendo a todos los que esperan en cola, uno a uno. Estoy seguro de que no me cansaría, incluso pediría más.
1. Cangrejo Pistolero
2. Siracusa Indigesta
3. Novio de Siracusa Indigesta
4. El Hombre Adiabático
5. Gato Nocturno
6. Vicky
7. Vicio
8. Dalton Trompet
9. Chivi
domingo, marzo 16, 2008
Domingo de Ramos
La rave en el Charco de la Pava, concluida por nosotros alrededor de las seis de la tarde, nos había dejado a los cuatro un insoportable regusto a angustia en la boca y un sentimiento de total desolación aleteando en la boca del estómago. Ahora, después de dieciocho horas de excesos y desenfreno, borrachos de una alegría inmotivada, "superficial y vulgar", la luz del sol nos desintegraba poco a poco y el cese brusco de la música y las carcajadas nos catapultaba irremiseblemente a la realidad, o peor aún, a nuestra realidad: soledad, hastío, heridas imposibles de cicatrizar, amargo nihilismo, fracasos, carencias, complejos. Cada uno de nosotros cuatro, desde Su Excelencia el Duque hasta el humilde obrero Canario, pasando por míster CNX y por mí, nos encaminábamos en aquel BMW, de vuelta de la rave, a la dolorosísima muerte que nos asalta cada fin de fin de semana... pero en ese instante míster CNX, avivado por la cabeza calenturienta de Canario, decidió dar un giro de 180º a nuestro fatídico final y prolongar nuestra loca odisea al menos una jornada más, y del modo más libertino que yo podría haberme imaginado.Una simple llamada de teléfono bastó para ser recibidos a la media hora en la gran hacienda que Q.D, pariente de una de las mayores fortunas de Francia, posee al otro lado del Aljarafe. Nuestro anfitrión se encontraba ausente, aunque se había encargado de dar órdenes al servicio de que todos nuestros caprichos fueran satisfechos de inmediato, por extravagantes que pudiesen resultar. Una vez duchados y con ropa nueva, cosa que agradecíamos tras dieciocho horas de fiesta, fuimos conducidos a uno de los salones de la casa principal donde, totalmente solos, nos servimos una copa y nos hicimos unas rayas para que no decayera el ánimo. Míster CNX tomó la palabra:
- Escuchadme atentamente durante un minuto. El motivo por el que os traigo hoy a la casa de Q.D. en lugar de llevaros a las vuestras a dormir nace a raíz de haberme dado cuenta de que hoy es Domingo de Ramos. Desde luego no procede acabar un día tan señalado como el de hoy llorando en casa; lo más apropiado sea quizás inventarse alguna actividad acorde con estos tiempos que corren, y dado que el after y la rave no nos han permitido participar en la podrida costumbre de ver estatuas que se tiene en esta asquerosa ciudad, he optado por que hagamos aquí, en este lugar tan privilegiado, la celebración -algo sui generis-, de nuestro Domingo de Ramos.
- ¿Qué propones, *******? -pregunta el Duque con su sonrisa malévola- Ya que nos has traído, eres tú quien debe sugerirnos cómo empezar la noche. Propón sin miedo: ya sabes que sería muy raro que hiciéramos ascos a algo.
- Eso sí: lo que sea que propongas tiene que hacerse ya, porque amenazo con quedarme dormido -dice Canario, de naturaleza holgazana y perezosa, que ya se está poniendo demasiado cómodo en el sofá.
- No hay problema, si atendéis otro minuto más os explico -contesta míster CNX-. He pensado que como es Domingo de Ramos, y se celebra nada menos que la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén a lomos de un burro, no habría mejor modo de conmemorar semejante vulgaridad que haciendo en esta hacienda lo que debería haber hecho Jesús con aquel burro antes y después de subirse en él... Y ahora, independientemente de que alguno de ustedes sea tan tonto como para no haberme captado -cosa que dudo-, acompáñenme a las cuadras, por favor.
Míster CNX me agarra deliciosamente por la cintura y sonriente me conduce fuera de salón; el Duque y Canario se retrasan un poco, y al llegar a las cuadras aparecen con una sorpresa para el organizador del festejo: se trata de I, un muchacho alto y muy bien formado aunque terriblemente vulgar e inculto, defectos por los cuales es el amante favorito de míster CNX. Resulta que el Duque, que iba en un coche distinto al famoso BMW, recibió el mensaje de cambio de planes y no dudó en acercarse un momento por el barrio marginal de I a recogerlo: todo fuera por agradar a su amigo y satisfacer sus extraños gustos que quedaron colmados con la sola visión del niñato de barrio.
- ¡Cómo! No puede ser... ¿Me traes a este niño, ********? Ahora sí que no puedo aguantarme, siento que me vengo en cualquier momento... ¡Rápido! ¡Jodamos! ¡No perdamos más tiempo!
Besa lascivamente a su amante I y sin perder tiempo pero sí bastante compostura nos ordena que nos desnudemos completamente y al niñato invitado que suelte a un precioso asno que se encuentra al fondo de las cuadras y lo traiga al centro de la escena del libertinaje, la cual está impregnada de un olor a excremento y orines de caballo nada desagradable, si acaso voluptuoso.
I se excita con sólo recibir semejante orden, y antes de tomar al burro de las riendas ya nos está mostrando un soberbio rabo de no menos de veinte centímetros y apetitosamente grueso. Después de pasarnos un cuarto de hora acariciando obscenamente al animal en todas sus partes hasta encontrarnos todos erectos, Míster CNX me propone a mí para hacer los honores:
- Anda, gatito, métete entre las patas del burro y agradécele el haber llevado a Dios hasta la ciudad donde lo mataron.
Hago lo que se me ha pedido. Por suerte, me encuentro al animal exageradamente limpio y cepillado para ser una criatura de establo: ni una infanta real huele tan bien como olía aquel animal, lo cual indicaba el acostumbrado uso que se hacía en aquella hacienda de esta práctica, uso que naturalmente requería una escrupulosidad extrema. El asno, que estaba ya obviamente excitado tras los quince minutos de tocamientos, oponía insolente ante mí una verga de más de cuarenta centímetros y de un grosor similar al de mi brazo. Embriagado por el penetrante olor, evocador de las lubricidades más deliciosas, abrí mi boca todo lo que pude y traté de abarcar con mis labios el diámetro del glande asnal, que se presentaba como un espinoso reto tras el cual, como en todas las prácticas del libertinaje, no florecerían sino rosas en mi camino. Conseguí tragar todo el glande, y entonces un extraño sabor, sólo descriptible por los más fieles devotos de esta pasión, se apoderó de mi boca y me incitó a chupar, besar y acariciar con mayor fruición el trofeo, que ya sentía de mi más absoluta propiedad. No tardó mucho Canario en cansarse de los tocamientos humanos del Duque, que no podía ya por su parte resistir la soberbia visión del culo del pollino, y se perdió bajo las patas del animal para ayudarme en mi tarea. Míster CNX, que estaba arrodillado chupando el miembro de su amante I, no se perdía ni por un instante nuestras dos lenguas envolviendo anhelantemente los cuarenta centímetros de verga del burro, ni tampoco al Duque que, encaramado a un taburete, hundía su hermoso rabo en las oscuras y profundas entrañas del objeto de nuestra lujuria. No bien el Duque hubo alcanzado el orgasmo, rellenando el agujero del animal de una leche espumosa que resbalaba culo abajo, Canario se incorporó y, fuera de sí como un endemoniado, exclamó:
- ¡Ya no aguanto más! ¡Quiero esa polla dentro de mí! ¡Quiero que el burro éste me folle, y me tenéis que ayudar!
Apoyamos las patas delanteras del animal sobre una valla alta situada en el establo para este propósito, y por seguridad atamos e inmovilizamos las patas traseras para evitar embestidas fatales. Debajo de la panza del asno, y apoyado sobre una mesa, Canario queda emparedado, con sus piernas bien abiertas, esperando estoicamente la penetración. Muy graciosamente me pide el favor de hacer para él de mamporrero, sujetando el colosal miembro del borrico para evitar que éste, en un movimiento inesperado, introduzca sus cuarenta centímetros de virilidad en el culo de Canario, causa segura de muerte. La penetración se lleva a cabo lenta pero ininterrumpidamente, y mientras sostengo el falo aprovecho para seguir lamiendo la parte que no cabe en el experto agujero de Canario, el cual no parece dar muestra alguna de dolor ante las crueles dimensiones de semejante artefacto. La espumosa leche del Duque ha dejado el culo de nuestra mascota tan excelentemente lubricado que míster CNX se lanza a su ataque tan pronto como Canario es penetrado. Y para no dejar desatendida ninguna fuente de placer, nuestro anfitrión se hace encular por I a la vez que encula a nuestro burro, que como ya he dicho encula a Canario y es lamido por mí. El Duque, por su parte, aprovechando la postura gacha en que me encuentro, agarra con dureza mis nalgas y entierra en mi culo su nada desdeñable instrumento, ya limpio de las impurezas del burro.
La escena, perfectamente organizada, se va descomponiendo lentamente. El primero en alcanzar la paz es míster CNX, que se alegra de haber llenado el depósito del burro de tanta gasolina como para dar la vuelta a Jerusalén ochocientas veces. Tan sólo con oír blasfemia tan nauseabunda como aquella consigo acabar, pero me mantengo un buen rato soportando la follada como un campeón hasta que el Duque se corre, poco después que I. Sólo queda Canario, tumbado sobre la mesa, al que observamos todos expectantes... Después de diez minutos de imparable bombeo, Canario avisa a gritos que está sintiendo la descarga del animal en su interior. Míster CNX se abalanza violentamente sobre él:
- ¡Quítate, maricón! ¡Esa leche es para mí, pírate!
De un brutal golpe vuelca la mesa y nos derriba a Canario y a mí, agarrando rápidamente el pene del asno y bañándose en un copioso chorro turbio de semen que seguramente excede los cuatro litros. Canario, sin inmutarse después de haberle sido arrancada aquella verga, se masturba sobre el cuerpo de míster CNX, totalmente regado de semen asnal, y finaliza con la pequeña aportación de su descarga.
Los cuatro amigos y el gañán nos dirigimos a la casa principal y nos pasamos un buen rato en la ducha. A eso de las once Q.D. llamó a míster CNX para avisarle de que podíamos cenar y dormir en su casa hasta la mañana siguiente. Durante la cena, servida con una abundancia nunca vista ni en la mesa de los Borgia, el Duque propuso retrasar un día más el momento fatídico de la soledad y la angustia, y añadió que si era nuestro deseo acompañarle a su finca a la mañana siguiente sabría prepararnos una fiesta con la que avivaría prodigiosamente nuestros instintos.
sábado, marzo 01, 2008
Cuando a las 8 de la mañana del pasado jueves me subí a un autobús con destino a Santander, yo no era persona. Me había pasado toda la noche anterior en la Corte de los Milagros, que es lo que se monta cada noche de fiesta en la casa de ***, el camello; y para rizar el rizo, nada como una sesión de DJ THE MAE en Ítaca con míster CNX y sus amigos/amantes hasta las seis y pico, en que me despedí de todos y con un morao como un piano volé hasta casa a recoger el maletín y luego a la estación de autobuses.
El speed se rebeló contra el triquitraque crispante del autobús y comenzó a volar en picado contra las paredes de mi estómago, bombardeando el cardias y produciéndome arcadas. A la décima curva no lo soporté más y corrí hasta el WC a descargar toda la inmundicia que llevaba metiéndome desde hacía casi doce horas, lo cual me ahogó en un amargor insoportable que duró hasta que llegamos a Mérida e hice acopio de valor y fuerzas para poder comer algo.
En mi periplo por los caminos de España tuve la ocasión de contemplar las grotescas consecuencias de esta última campaña electoral, la más agresiva que yo logro recordar. Pueblos y pueblos feudales, donde ni un solo habitante da golpe y todos sin excepción viven del cuento que astutamente les cuentan a cambio de votos los nuevos caciques del XXI (léase PSOE), forrados desde los tejados hasta los pavimentos con propaganda sociata, avisos para que no se le olvide a ningún perro sarnoso quién es el amo que le da de comer. Las consignas me ofendieron por su prepotencia: "Vota con todas tus fuerzas", es una orden, mámala con todas tus fuerzas, puta, y a cambio podrás vivir del cuento y del PER; y "Somos más", así que ni te esfuerces en ejercer tu derecho a ser libre y a votar a quien quieras, porque vamos a arrasar, porque somos el Partido Único y que viva el Padrecito y ay de quien no vitoree lo suficientemente alto, que se queda sin PER. Fuera de Andalucía y Extremadura, feudos del Partido Único Sociata (PUS, podredumbre), y ya en la Vieja Castilla, paradigma de la España Una, Grande y Libre y cuna de tanta santidad, mística y opusdeísmo para más señas, tuve la ocasión de encontrarme con hermosísimas iglesias románicas con su cementerio y con cartelones que en sus puertas exclamaban una consigna totalmente extraña a toda cuestión religiosa: "VOTA PP". Sentí vergüenza ajena de aquellos sacerdotes, aún ajenos al hecho de que la Iglesia y el Estado se separaron definitivamente en España en 1975, y de cómo tenían tan pocos escrúpulos de obligar a sus fieles a tomar determinadas opciones políticas por medio de un chantaje espiritual.
A las once de la noche o casi aterricé en Santander con un hambre canina. Una camioneta me recogió en la puerta de la estación de autobuses y me llevó a cenar a un restaurante no muy lejos del Sardinero, donde me esperaba mi anfitrión. Un hombre de unos cuarenta años, nada feo pero con el único defecto de tener un ojo a la virulé me recibió con suma simpatía y me dio de comer espléndidamente, si bien se mostró muy poco hablador -el carácter del Norte, supongo-. Una vez saciada mi hambre, y tras confesarme su vicio por los chicos jóvenes y por las loterías y apuestas, en las que gasta fortunas cada semana, el caballero me llevó hasta su apartamento y me ofreció el baño para darme una ducha no sin antes magrear bien mi culo para comprobar la buena calidad de la mercancía y devorarme la boca, acto por el cual sorprendentemente no sentí ninguna repugnancia.
Salido de la ducha me acerco con mi toalla enrollada a la cintura hasta la cama, donde el caballero se encontraba desnudo y tapado hasta la cintura. No, me equivoqué: al retirar las mantas descubro no unos boxers, sino unos calzones a cuadros hasta las rodillas como no podría habérselos visto ni a mi abuelo. El hombre besa, relame y toquetea, y empiezo a notar algo ligeramente duro entre sus piernas: al ir a palpar, cuál no será mi sorpresa cuando me topo con la polla más ridícula que he visto en mi vida, y mira que habré visto pollas; su largura y grosor difícilmente excederían a los parámetros de un dedo corazón. Yo me dejé hacer, y gracias a ello no tuve que agacharme a aquel pilón diminuto, del cual me habría dado asco beber sinceramente.
Fue una suerte que el hombre descargase sobre mis nalgas apenas tres minutos después de iniciar el coito: por fin podía dormir y reponer fuerzas para el día siguiente, en que regresaba a casa. Me fui quedando dormido mientras el caballero no dejaba de acariciarme el cuerpo, su pasión más inveterada con la que disfrutaba incluso más que con el coito según él, y para concluir volvió a sentarse sobre mi culo y a mancillarlo por segunda vez con la escasa leche que podía producir su minúsculo cañito.
A la mañana siguiente se me pegaban las sábanas del sueño que tenía, pero un nuevo espectáculo masturbatorio del libertino fue suficiente para que me entrasen ganas de levantarme de la cama nada más volvió a descargar por tercera vez de tan extravagante forma. Fui a asearme al tocador, como Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes, y como Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes a mi regreso al salón me esperaba un excelente desayuno y un atractivo montoncito de billetes encima de la mesa, por las molestias. Lo suficiente como para tener todo este puente contenta a mi Corte, la cual está decayendo en estas últimas semanas por el exceso de honras y prestigio y por la carencia de haberes monedados.
Este cable que el libertino cántabro nos ha echado a los libertinos de Sevilla no es otra cosa que la versión libertina del apoyo mutuo del que habla Kropotkin. También dentro del grupo de míster CNX y del de mi hermano Vidal se sigue rigurosamente la norma de Kropotkin "de cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad". Eso sí: el anarquismo libertino es un anarquismo de las elites, y en nuestro profundo y obcecado desprecio por la masa, por la canalla, por el pueblo en fin, tan sólo reconocemos la aplicación de estos principios para con los que sean miembros de nuestra selecta sociedad. Que sociatas y peperos se peleen entre sí por ver quién de ellos engaña a más chusma: nosotros, los libertinos, estamos más allá de la Izquierda y la Derecha, más allá del Bien y del Mal, y mientras no llegue el día de la Revolución, sólo tenemos dos modos de ejercer nuestra propia política. Uno es el apoyomutuo dentro de nuestras pequeñas elites. El otro, el mismo que a Lázaro de Tormes recomendó su madre: "arrimarse a los buenos".
martes, febrero 26, 2008
Manu Chao, "Me llaman Calle"
Pisando baldosas
La revoltosa y tan perdida
Me llaman Calle
Calle de noche
Calle de día
Me llaman Calle
Hoy tan cansada
Hoy tan vacía
Como maquinita
por la gran ciudad
Me llaman Calle
Me subo a tu coche
Me llaman Calle de malegría
Calle dolida
Calle cansada
De tanto amar
Voy calle abajo
Voy calle arriba
No me rebajo ni por la vida
Me llaman Calle
Y ese es mi orgullo
Yo sé que un día llegará,
Yo sé que un día vendrá mi suerte
Un día me vendrá a buscar
A la salida un hombre bueno
Pa toa la vida y sin pagar
MI CORAZÓN NO ES DE ALQUILAR
Me llaman Calle
Me llaman calle
Calle sufrida
Calle tristeza
De tanto amar
Me llaman Calle
Calle, más calle
Me llaman Calle
Siempre atrevida
Me llaman Calle de esquina a esquina
Me llaman Calle, bala perdida
Así me disparó la vida
Me llaman Calle del Desengaño
Calle Fracaso
Calle Perdida
Me llaman Calle, la sin futuro
Me llaman calle la sin salida
Me llaman Calle,
Calle más calle
La que mujeres de la vida
Suben p'abajo
Bajan p'arriba
Como maquinitas
por la gran ciudad
Me llaman siempre y a cualquier hora
Me llaman guapa siempre a deshora
Me llaman puta
También princesa
Me llaman Calle sin nobleza
Me llaman Calle
Calle sufrida
Calle perdida
De tanto amar

